¿LA ESPADA DE EXCALIBUR? Capitulo 1.

By 14 diciembre, 2020Sin categoría

LOS ALIVIOS FINANCIEROS DEL DECRETO 560 DEL 2020:

¿La Espada de Excalibur? Capitulo 1.

 

La espada esta atascada, próxima a la tumba de San
Galgano. Incrustada en la piedra espera por siglos que la
liberen para desplegar sus maravillosos poderes… y la
han dejado ahí en la oscuridad protegiendo al moribundo.

Los alivios financieros de la 560 están ahí, incrustados sobre una piedra al parecer inamovible, esperando que llegue Merlín o un salvador a removerlos… nada fácil al parecer.

El tema da vueltas y vueltas como un perro detrás de su propia cola, en la órbita jurídica y la filosofía del decreto y lo peor es que para los economistas los alivios realmente no existen ni los han visto como herramientas prácticas posibles.

En el reino de la oscuridad

Y es que a las empresas enfermas se les debe aplicar un alivio financiero, que se útil para sus dolencias…es decir, a ordenes de la recuperación económica. Pero no es así, quizás porque el secreto de las figuras “alivios” no está del todo revelado:

LA DESCARGA DE PASIVOS”: se parecen más a los seguros de vida, que no recuperan la vida de nadie, sino que le ponen precio al muerto… En este caso el tema se complica puesto que lo que se reparte es el moribundo y nadie parece quererlo. Puesto en cifras globales, en los procesos de Recuperación e insolvencia, el 75% de las empresas fracasan y de las que tienen éxito, solo un 12% es por capitalización de terceros.

Siendo así, la descarga de pasivos que es una manera de convertir las deudas en participación accionaria no es del apetito de los proveedores y los bancos se les tiene prohibido adquirir acciones.

El punto es que estas herramientas no entienden lo específica de esta crisis. La personalidad de la crisis, en las empresas que la sufren, está definida como un contagio general. Es decir, el deudor y el acreedor sufren del mismo mal. No puede entonces establecerse la figura de alivio soportada en el acreedor, pues
este tiene la misma enfermedad. Siendo así el alivio parece un ejercicio distractor y poco de herramienta de recuperación. Las empresas necesitan capital no acciones que sustituyan sus cuentas por cobrar.

¿Y LOS PACTOS SOSTENIBLES DE DEUDA? Son lo más parecido a la deuda pública que se contrata y se proyecta al infinito, nunca se paga, solo los intereses, lo cual puede sonar bien para el deudor, pues limita los desembolsos  de caja a éstos, pero el acreedor que es Banco. ¿Qué piensa? ¿Y si han escuchado a Asobancaria o a la Banca o a la Superfinanciera decir algo al respecto? ¡NADA! ¡Como diría un Banquero, quien se mete en ese mierd…a largo plazo!

Aplazar los pagos de la deuda es la regla de las insolvencias y quizás se requiere que la Superfinanciera aligere su régimen de provisiones puesto que el indicador para revertir provisiones es EL ABONO. Y así está hecha la CBCF 100 de la Superfinanciera. Digámoslo de una manera: a la Banca no le interesa. En deudas a larguísimo plazo los conceptos de riesgo aplican para créditos a Países que en la práctica no se quiebran y en los escenarios existentes aplica a empresas AAA que puedan proyectar un futuro sostenible.

ENTONCES LOS BONOS DE RIESGO: Ya su nombre mismo es hostil a su función, puesto que riesgo es la proximidad de un daño, de modo que el inversionista esta fuera de las opciones.

Por otro lado, no hay que echar mucha tiza para darse cuenta de que estos bonos fueron creados en la ley 550 de 1999 y con las mismas palabras y tildes fueron puestos en el Decreto 560 y reglamentados en la 257/01 que está vigente. Lo cierto es que no solo no se utilizó la herramienta para nada si de capitalizar pasivos y aliviar las deudas se tratara y la ley 1116 la derogo dejando viva la reglamentación de la cual si se beneficiaron los bancos en su emisión de bonos para captar recursos sin restricciones de solvencia patrimonial y no precisamente eran entidades en problemas… todo lo contrario. Pero los asesores de Supersociedades en su sabiduría copiaron (así es) la norma y ahí está, puesta en la escena (cual espada incrustada en la piedra) al igual que en 1999. No hubo ni ha habido ninguna discusión de su inutilidad, absoluta inutilidad en todos sus años de vigencia.

Entonces necesitamos milagros. Lo cierto es que estos alivios para que funcionen deben ir acompañados de aligeramiento de la reglamentación, que sería, digámoslo así, la mano del mago Merlín, para que nos ayude a retirar la
espada de Excalibur de la piedra.

Recordemos que en el mito de Excalibur la espada sobrevivía al tiempo y nadie podía sacarla, uno tras otro fracasó en sus intentos. ¿Claro, cual es la magia que falta? ¡Se llama Juan Pablo Liévano y Jorge castaño quienes tal vez pueden removerla!

Espere capítulo II, (El Rey Arturo) una propuesta al gobierno.

Gabriel Suarez L.
Gerente General, Márgenes SAS

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One Comment

  • Juan Olave dice:

    Muy interesante Gabriel pero nos dejaste con la gran expectativa sobre las propuestas novedosas que pudieran des enredar ese lío y realmente permitan lograr unos verdaderos procesos de re estructuración y levantamiento de capital de trabajo para que la operatividad de las empresas sea viable y les facilite competir y ser sostenibles en el largo plazo!! Saludos

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